Síntomas de que ha llegado el momento de cambiar mis zapatillas de running

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¿Cómo saber cuándo debo cambiar mis zapatillas de running? Es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez. En este post te contamos todos los síntomas que indican que ha llegado el momento de renovar “tus ruedas”: esas zapatillas de correr con la que tantos días de gloria y esfuerzo has compartido. 

En los más de 30 años que llevo en el mundo del running como atleta y entrenador, he conocido a mucha gente y he observado infinidad de pares de zapatillas: algunas con más uso que otras, deformadas, suelas gastadas, materiales endurecidos, zapatillas arregladas en los zapateros del pueblo, zapatillas lavadas en lavadora, etc… La utilización de unas zapatillas en mal estado es uno de los principales motivos de lesión o molestias, un riesgo que a ningún runner nos gusta correr.

Por eso, es importante conocer cuáles son los síntomas de que ha llegado el momento de cambiar de zapatillas… Vamos al grano:

1. Desgaste de la suela

  • La zapatilla pierde el color, o parte del perfil de la goma base que compone nuestra zapatilla.
  • Perdemos tracción, y a la hora de impulsar nuestra zancada el gesto de nuestro pie puede sufrir variaciones.
  • Además, corremos el riesgo de resbalar y hacernos daño.

Si tus zapatillas son de Trail Running, también deberás prestar especial atención al deterioro de los tacos. Normalmente, en este caso es muy fácil saber cuándo renovar nuestras zapatillas ya que  el desgaste es un signo evidente a simple vista: los tacos pierden relieve -o directamente se pierden en algún terreno rocoso- y notarás por tanto al correr que el nivel de agarre de la zapatilla desciende muchos enteros.

En una disciplina donde la estabilidad y el agarre de un buen taco lo es todo -y más cuando el terreno está embarrado-, la falta de tacos o de relieve en la suela es un claro síntoma de que deberías empezar a pensar en  cambiar de zapatillas.    

Comparativa de una suela en buen estado (zapatilla de suela verde) frente a otra que ha sufrido ya el desgaste normal por el uso.

2. Deformación de la suela y media suela

Los materiales pueden endurecerse:

  • Con los kilómetros
  • Con el paso del tiempo sin haber usado las zapatillas.
  • Con la exposición a altas o bajas temperaturas, humedades extremas.

¿Qué pasa cuando esto ocurre?:

  • Los materiales se deforman y la zapatilla pierde superficie de apoyo: la zona de la parte delantera y trasera se levanta, y nuestra pisada sufre una oscilación excesiva.
  • Con el desgaste y la deformación se pierde amortiguación, y ello repercute en el gesto del pie en las tres fases (impacto, transición e impulso). De este modo, nuestra musculatura terminará resentida.

Dos test caseros para comprobar el desgaste en la mediasuela de tu zapatilla

  • TEST 1: Ponemos nuestra zapatilla sobre una superficie plana -nos vale una mesa-  y, con un dedo en la parte delantera y otro en la parte trasera, hacemos pequeños movimientos para buscar si la suela pierde la totalidad de su apoyo en algún momento. Si es así, y por pequeño que fuera, debemos cambiar de zapatillas: esa pequeña falta de apoyo puede pasar factura en el rendimiento de nuestro tobillo, rodilla o cadera.  Es decir, en las articulaciones mas grandes de nuestro tren inferior. En estos dos vídeos puedes ver la diferencia entre unas zapatillas desgastadas (vídeo 1)
    y unas nuevas (vídeo 2)


 

  • TEST 2: Muy similar al anterior: colocamos nuestra zapatilla en una superficie plana y le damos pequeños golpecitos en la parte trasera. Lo mismo: si pierde apoyo… La pérdida de funcionalidad de los materiales en la media suela puede originar un menor retorno energético y una mayor fatiga a la musculatura posterior de nuestras piernas.

3. Upper

En el upper es bastante fácil detectar los problemas de desgaste:

  • Una pérdida de color en los materiales
  • Termosellados o costuras cedidas o abiertas
  • Materiales elásticos que pierden  capacidad y no envuelven o sujetan nuestro pie
  • Ojales de cordones rasgados  o cedidos
  • Perforaciones en la malla utilizada por cada fabricante.

La mayor parte de estos síntomas se deben a un sobreuso, y otros a algún mal habito de limpieza de las zapatillas, como por ejemplo someterlos a lavados y secado en lavadoras y secadoras, o calefacciones.

La principal afección que nos puede originar son rozaduras, abrasiones y lesiones en la piel, principalmente.

Estas son las zonas donde sobre todo podemos encontrar síntomas de fatiga y sobreuso de nuestras “ruedas”: por muy pequeños que nos parezcan, encadenar pequeños  síntomas en cada una de nuestras zancadas es un riesgo muy alto de lesión.

Leyendas populares y el método que no falla

Las leyendas populares nos aconsejan que cada 800-1000 km, o tras 2 años sin usar las zapatillas pueden ser los motivos de cambio.

No obstante, desde mi experiencia, observar la pérdida de funcionalidad en los materiales y los síntomas de molestias en nuestras piernas es el mejor criterio para saber cuándo cambiar de zapatillas.

Hay que tener en cuenta que no todas las zapatillas duran lo mismo: depende de materiales, marcas, peso del runner o característica de las zapatillas…por eso tus propias sensaciones serán las que mejor te indiquen cuándo es el momento de jubilar a tus queridas zapatillas de running.

Por: Ritxar Fernández, Tester y especialista runner en Forum Sport.

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3 Comments

Ana

Los dos test caseros de los vídeos no tienen ningún fundamento para comprobar el desgaste de la media suela. Hay zapatillas nuevas que hacen eso, por su diseño.
El desgaste de la mediasuela se nota por la pérdida de amortiguación, ya que el material se compacta. A veces se aprecian arrugas y fisuras en la zona intermedia de la suela de la zapatilla.

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Forum Sport

Hola Ana: Muchas gracias por tu comentario. Lo que dices es cierto, pero no por ello invalida los test que proponíamos. Es verdad que hay zapatillas que hacen lo que dices, pero lo ideal es que no lo hagan, aunque no siempre se consigue.
Y en la compactación de los materiales es donde se nota la pérdida de amortiguación.

Por otro lado, uno de los objetivos de los proyectos de diseño de mediasuelas es favorecer el movimiento vertical del pie, desde la parte trasera hasta la delantera, con lo cual los movimientos horizontales, del exterior al interior, por ejemplo no tienen ninguna lógica: ¿Que se pueden dar levemente en algunos modelos? Seguro que sí, pero no es lo deseable.

A mí me han servido los métodos que he utilizado para durante más de 30 años minimizar el riesgo de lesión y por eso os los he propuesto: ¡Espero que también os sirvan!

Gracias de nuevo y un saludo.

Ritxar.

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