5 consejos para seguir disfrutando de la montaña si tienes juanetes

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¿Qué son los juanetes? Técnicamente llamados “hallux valgus”, los juanetes son la deformación más frecuente de los pies, padeciéndola más las mujeres que los hombres. Consisten en un crecimiento anormal del extremo del primer metatarsiano y una pérdida de la alineación en la articulación que le une con la primera falange del primer dedo.

Como consecuencia de ambas cosas, aparece un abultamiento en la raíz de ese dedo y se tuerce hacia su vecino. Al sobresalir el bulto respecto al lado interior de cada pie, esa zona soporta una mayor presión por parte del calzado, y empuja a los dedos cercanos, pudiendo incluso montarse sobre alguno de ellos. Por lo tanto, habrá calzados que no podremos ni siquiera ponernos, y mucho menos hacer una caminata de montaña con ellos.

¿Por qué tenemos juanetes?

Hay muchos casos en los que el origen de los juanetes es la herencia. Si nuestros ancestros cercanos los han padecido, tenemos más posibilidades de que también nosotros los tengamos. También algunas formas de apoyo del pie, o el exceso de peso corporal nos pueden predisponer a tener juanetes.

Por ejemplo: si nuestro primer dedo, el gordo, es el más largo -característica que se denomina pie egipcio-, tendremos más posibilidades de que se deforme y desvíe hacia el segundo. En cambio, si el segundo dedo es el más largo –lo que se llama pie griego-, o si ambos son de similar longitud, será más difícil que se nos tuerza y abulte.

En otros casos, y especialmente entre las mujeres, el uso de calzados inadecuados, de puntera triangular y fina, además de tacones superiores a unos 5 centímetros, puede provocar o facilitar la inflamación de esa articulación y la progresiva deformidad del primer dedo.

Partes del juanete

Cuando se opera un juanete pueden apreciarse en él dos partes: una sólida, constituida por el extremo del hueso (metatarsiano) deformado, y otra blanda, formada por los tejidos que rodean la articulación que le une con el primer hueso del dedo, o primera falange.

La zona ósea, cuando se va deformando, lo hace de forma muy lenta,  mientras que la parte blanda que la rodea puede aumentar de tamaño simplemente con que usemos durante un rato un calzado poco adecuado, produciendo una dolorosa inflamación que nos hará cojear o impedirá andar.

¿Qué podemos hacer si nos gusta la montaña y tenemos juanetes?

1. Según cuáles sean nuestras actividades habituales, podremos utilizar calzados blandos y tolerables para nuestros deformados pies, pero eso no siempre es posible. De hecho, si el abultamiento que tenemos coincide con zonas de refuerzo de muchas de las botas diseñadas para la práctica del montañismo (especialmente en el caso del calzado invernal), apenas toleraremos ponérnoslo. Por eso es conveniente palpar a mano el interior del calzado, especialmente en la zona que quedará sobre el juanete, comprobando que no hay durezas ni costuras en ella.

2. Con hallux valgus, otro consejo es que nos informemos sobre qué marcas utilizan horma ancha. No todas las firmas comerciales fabrican sus calzados con medidas idénticas, sino que cada una emplea los modelos o patrones que, en su opinión, mejor sientan a sus clientas y clientes. Gracias a ello, botas de similares características pueden ser más o menos anchas. Y estas últimas serán las mejores para los pies deformados por los juanetes.

3. Otra opción es la de sustituir las plantillas de serie de las botas por otras más delgadas. Con ello hacemos que el pie se sitúe algo más cercano a la palmilla, en la zona en que muchos diseños ofrecen algo más anchura.

4. Un cuarto consejo consiste en modificar la forma de atarse las botas. Es muy sencillo, pero no siempre nos acordamos de esa posibilidad: si dejamos sin pasar la cuerda por el ojal, gancho o cinta más próximo al juanete, evitaremos que la tensión del atado le comprima, dejando así algo más ancha esa zona, para albergar el abultamiento con la mínima presión posible.Esto es más fácil de hacer, sin que la bota quede suelta, en aquellos modelos que nos permiten un atado a diferentes tensiones en cada zona del empeine, gracias a ganchos con bloqueo.

Atado normal

 

Atado modificado para reducir presión

5. Y siempre nos quedará la posibilidad de recurrir a un método muy clásico, pero efectivo: acudir a nuestra zapatería “de siempre”, (en éste caso, Reparaciones de calzado Ganeko), y solicitarles que nos deformen la bota metiéndola en una horma.

¿Qué es una horma?

Se trata de un aparato con partes móviles y la posibilidad de añadirles piezas metálicas para agrandar la zona del calzado que nos aprieta. En las imágenes vemos un ejemplo de dónde colocar la pieza para dejar sitio suficiente a un juanete.

Una vez instalada, y metiendo la horma dentro de la bota, las dos partes que se aprecian se van separando poco a poco hasta lograr, con paciencia, el espacio suficiente.

Cierto que no todos los materiales tienen la misma capacidad de ser deformados, pero estos maestros conocen productos que facilitan el proceso, y son capaces de hacer que muchas botas se adapten a nuestros pies, y no al revés.

Perdamos el miedo a personalizar el calzado. A cortar, adelgazar, deformar o lo que sea preciso para disfrutar del placer de andar por el monte.

Y, cuando no quede más remedio, ¡ya acudiremos a la Traumatología!

Por Kepa Lizarraga, especialista en Medicina del Deporte y colaborador deForum Sport.

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6 Comments

Forum Sport

¡Pues me alegra que nos hagas esa pregunta Jose, porque precisamente estamos preparando un post sobre este tema con nuestra podologa! ¡Sigue atento a nuestro blog en las próximas semanas!

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Luis

Acabo de estar en la tienda de forum Sport en Valladolid, pidiendo asesoramiento de “hormas anchas” pues tengo el problema de los juanetes..,y me voy con las manos vacías: ni consejo, ni orientación, ni casi disposición ” esto es lo que tenemos, nosotros no vendemos eso, si nos dices marca y modelo te lo pedimos,…”
Una pena, después de leer el artículo me he dicho ” estos sí que saben y te van a ayudar”

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Forum Sport

Hola Luis:

Muchas gracias por contactar. Nosotros te podemos decir que Salomon y Lowa son marcas que utilizan una horma más ancha pero, a partir de ahí, tienes que ir probando con qué modelos te puedes sentir más cómodo. Como podrás entender, en un blog tenemos que hacer recomendaciones generales, es imposible entrar en los casos específicos de cada persona.

Por otro lado, este post está escrito como ves por un Especialista en Medicina del Deporte que colabora con nosotros en este blog para daros un valor añadido, pero lógicamente no todo nuestro personal está especializado en Medicina del Deporte, porque en realidad no es a lo que nosotros no nos dedicamos.

¡Gracias de nuevo y esperamos que encuentres un calzado adecuado para la montaña! 🙂

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