¿Cómo escoger tu pantalón de trekking?

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Los pantalones de trekking son una sufrida parte de la indumentaria de montaña. Diseñados para proteger nuestras piernas, abdomen y región lumbar de las condiciones meteorológicas y del entorno natural por el que andaremos, deben permitirnos además una buena movilidad, puesto que en terrenos abruptos las zancadas no son tan regulares ni medidas como en una calle.

Te contamos los cinco puntos clave del pantalón de trekking en los que debes fijarte a la hora de escogerlo como compañero de tus aventuras outdoor.

1- Diseño y tecnología: ajustados a tu actividad

Para comenzar recordaremos que los diseños tienen en consideración el género de quien va a utilizarlos, apreciándose diferente hechura para adaptarse a las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres.

Por otra parte, según para qué tiempo y lugar de uso los queramos, deberán ser muy aislantes o frescos, contar con fuertes protecciones o permitirnos incluso quitar sus perneras para facilitar la ventilación. Y si el tejido es de secado rápido, ¡mejor!

La tecnología tiene mucho que aportar en esta prenda. Por ejemplo, algunos modelos recientes, pensados para uso invernal, cuentan en sus capas interiores incluso con finas láminas a las que se adhieren partículas metálicas, como un aluminizado, y que reflejan un alto porcentaje de las radiaciones térmicas que genera nuestro cuerpo, reduciendo las pérdidas de calor.

Recubrimiento metalizado interno.

 

También podemos encontrar tejidos “cortaviento”, y una opción realmente grata es que el material sea elástico o bielástico; es decir, que pueda estirarse en uno o ambos sentidos, facilitando los movimientos articulares muy amplios que exigen algunas actividades de montaña. Con esa intención, veremos que la zona de las rodillas puede ser conformada, mediante costuras o tejidos específicos. Así, la pernera permite cierta flexión previa, frente a la rectitud de los pantalones de vestir.

Rodillas conformadas para facilitar la flexión.

 

Un detalle interesante para las estaciones cálidas, o países que lo son, consiste en que las perneras estén dotadas de cremalleras que permiten transformar un pantalón largo en corto y viceversa. ¡Ojo!: las personas con muslos muy desarrollados o con “genu valgo”, es decir, con piernas cuyas rodillas tienden a estar muy juntas, deben asegurarse de que el remate interior de las cremalleras está muy bien protegido, para que no genere roces. O, en algunos casos, prescindir de este modelo de pantalón.

2- Cintura: ¿abriga tu región lumbar?

Otro detalle interesante es que la cintura, en lugar de tener altura uniforme en todo su perímetro, puede ser más elevada en la parte posterior, manteniendo abrigada la región lumbar incluso cuando nos agachamos.

Durante la práctica de muchas actividades de montaña es habitual llevar mochila o riñonera, y eso confiere especial interés al diseño de la cintura del pantalón y a sus trabillas para el cinturón y cierres. Si esas piezas son abultadas, cuando apretemos la banda de cintura de la mochila, nos comprimirán zonas concretas. Y eso nos puede generar molestias.

Es por eso que algunos pantalones, a la altura de las crestas ilíacas o regiones laterales de las caderas, en lugar de llevar trabillas que resaltan y pueden incordiar, conducen el cinturón por un canal continuo que lo esconde y suaviza sus bordes. Por lo general, el propio cinturón que incluyen suele ser muy plano, para evitar compresiones y rozaduras.

Personalmente, no me gustan los pantalones cuya cintura incluye tankas, o zonas elásticas de ajuste, si son abultadas. Cuando coinciden con el apoyo de la mochila suelen ser incómodas.

Cinturón insertado y cubierto.

 

3- Bolsillos

Un poco más abajo encontraremos los bolsillos. Sea cual fuere su diseño, conviene que vengan provistos de cremalleras, para evitar perder su contenido en algunos movimientos amplios, como al subir escalones altos. Un caso especial es el de los bolsillos laterales a media pierna de algunos pantalones de diseño similar a los militares.

Llevar elementos pesados en ellos suele generar un molesto vaivén y un mayor gasto de energía al andar, por lo que, si tenemos otra opción -como llevarlos en la mochila- es mejor prescindir de su uso… excepto que los ocupemos con elementos ligeros que no conviene doblar como mapas, agendas de notas o dibujo, etc.

Cierre de cremallera en los bolsillos.

 

4- Refuerzos

Los refuerzos son otra característica de esta prenda para montañismo, y pueden estar en varias zonas. Las más frecuentes son la posterior, protegiendo la zona en que “la espalda pierde su casto nombre”, las rodillas y, en algunos casos, también la cara interna del extremo inferior de ambas perneras.

Evidentemente, su destino es dar mayor resistencia a la abrasión y desgaste en zonas que podemos arrastrar por el suelo o que van a recibir rozaduras de la vegetación, salpicones y golpes por la proximidad al pie contrario.

Refuerzos en rodillas y lateral iinterno de las perneras.

 

5- Ajustes del bajo: protégete de piedras, agua…

En el extremo inferior de las perneras podemos encontrar otros detalles que pueden ayudarnos a decidirnos por algún modelos de pantalón frente a otro. Se trata de los ajustes del bajo, interesantes si nos movemos por lugares en los que abundan ciertas especies de “bichos” molestos, por ejemplo. Suelen consistir en materiales elásticos o cordinos insertados, con o sin tankas.

Ajuste inferior de la pernera mediante tanka.

 

Algunos diseños incluyen un discreto y pequeño gancho en la zona anterior del bajo, destinado a sujetarse en la cuerda de atar el calzado. Éste impide que se eleve ese borde, protegiéndonos de la entrada de piedritas, trozos de vegetales o del mismo agua.

Cremallera en la pernera y gancho de ajuste a la bota.

 

También puede interesarnos que las perneras dispongan de cremalleras laterales para poder quitarnos o ponernos el pantalón sin necesidad de descalzarnos, especialmente en los que cuentan con cremalleras para acortarlos. O si debemos cambiarnos por mojadura o mejoría del tiempo.

Cremallera para ampliar el calibre de la pernera.

 

¡Y ahora sólo tenemos que buscar qué pantalón de trekking nos conviene y sienta mejor!

Por Kepa Lizarraga, especialista en Medicina del Deporte y colaborador de Forum Sport.

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4 Comments

david

os olvidais casi de lo mas importante, que valgan para la lluvia , por ke si no se calan tremendamente, es mejor ir con pantalones de chandal ó con vaqueros si llueve.

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Kepa Lizarraga

¡Hola, Fer y David!
¡Gracias por vuestros comentarios!
David: como verás en el título, el artículo trata sobre los pantalones de trekking; no sobre los pantalones de ventisca o impermeables, que bien pueden ser objeto de otro texto (¡gracias por la idea!).
Las prendas que describimos son para uso general.
Soportan una lluvia, pese a no ser impermeables, porque sus fibras suelen ser hidrofobas o estar hidrofugadas,
Y aunque acaben calando bajo un chaparrón, absorben poco agua y se secan muy rápido
En cambio, con esos de chándal o vaqueros que citas, como suelen estar hechos con fibras hidrófilas, muchas veces, de algodón, «chupan» el agua, pesan, tardan en secar y pierden prácticamente la mitad de su capacidad de aislamiento térmico bajo esa misma lluvia.
Eso no te pasará con ninguno de los que hemos analizado.
Espero haber aclarado tu duda.
Saludos,
Kepa Lizarraga

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Ube mella

Hola les ruego me ayuden , como diferenció pantalones trakking no desmontable para la montaña y que le abrigen y hagan sentir cómoda a mí hija
Gracias

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