50 tips para evitar averías en la bicicleta (y truquitos para salir del paso) (I) 50 tips para evitar averías en la bicicleta (y truquitos para salir del paso) (I)

50 tips para evitar averías en la bicicleta (y truquitos para salir del paso) (I)

Estás devorando kilómetros con la bici sin problemas hasta que empiezas a notar que te resulta difícil presionar los frenos y no tienes ni idea de lo que pasa. Este ejemplo nos sirve para presentarte trucos para salir del paso y 50 tips para evitar averías en la bicicleta. ¡Toma nota!

Hemos recopilado algunos trucos que te pueden servir para realizar pequeñas reparaciones en tu bici y salir más que airoso de muchas averías. Como son bastantes, los hemos dividido en tres partes que iremos publicando en las próximas semanas. Así, podrás mirarlos con calma y aplicarlos cuando la ocasión se presente…

50 tips para evitar averías en la bicicleta (y truquitos para salir del paso) (I)

 

Comenzamos esta primera parte de 50 tips para evitar averías en la bicicleta con truquillos que tienen que ver con…

  • el cuadro,
  • la potencia y el manillar
  • la horquilla
  • el sillín y la tija
  • …y el bidón de agua.

¿Estás listo/a?

 

El cuadro

  • La parte inferior del tubo diagonal y la cara interior de las vainas traseras son muy proclives a recibir impactos de chinas y piedras, por lo que el deterioro de su pintura puede ser rápido. Para protegerlo algunos fabricantes utilizan una pegatina transparente. Si tu bici no posee este protector, puedes emplear sencillamente cinta aislante.
  • Si eres un manitas puedes fabricarte un auténtico escudo con una tira de goma, sacada de una cámara de aire vieja, que pegarás al cuadro con cola de contacto.
  • Este remedio también es válido para preservar la vaina derecha del golpeteo de la cadena.
  • Las camisas de freno o cambio suelen rozar en el tubo de la dirección y acaban por desgastar la pintura. Para evitarlo puedes pegar un trocito de velcro hembra (el más esponjoso) justo en la porción de tubo que está en contacto con los cables.
  • También puedes emplear cualquier apéndice de plástico blando para eliminar este problema.

 

Protege la parte inferior del tubo diagonal con una pegatina transparente o cinta aislante para evitar que impactos de chinas y piedras deteriore la pintura.

 

Potencia y manillar

  • Al cambiar la cinta del manillar, no intentes recuperar la vieja, mejor córtala con una cuchilla o tijera y tardarás menos tiempo en retirarla.
  • Antes de proceder al encintado, debemos limpiar a fondo el manillar y las camisas. Con la ayuda de un trapo y disolvente universal o aguarrás quitaremos los restos de adhesivo procedente de la cinta vieja. Sólo así garantizaremos el correcto pegado de la nueva.
  • Coloca el ciclómetro, pulsómetro, altímetro… antes de encintar, para dejar el suficiente sitio libre en el tubo del manillar y poder instalar cómodamente estos accesorios. Incluso si utilizas rodillo de entrenamiento, puedes necesitar un par de centímetros extra para colocar el mando regulador de dureza de este aparato.
  • Calentando con un secador de pelo la cinta se vuelve más elástica, permitiéndonos estirarla mejor en las zonas más curvadas del manillar.
  • Si encintas el manillar comenzando desde abajo y tienes que cambiar las camisas y cables puedes utilizar este truco: corta 2 trozos de cámara de bici de montaña de 3 centímetros de ancho, colócalos uno a cada lado de la potencia y mete las camisas por debajo.
Cuando termines de encintar podrás utilizar estas gomas para rematar la cinta sin necesidad de emplear bandas adhesivas.

 

  • También puedes reforzar las puntas del manillar introduciendo un trozo de cámara (mejor de bici de montaña) junto a los protectores. Así queda más estético que la cinta aislante y nunca se despega.

Horquilla

  • Si viajas en avión con tu bicicleta, no olvides poner un buje viejo o una pieza de plástico específica (la puedes pedir en las tiendas de bicis) para evitar que se aplasten las punteras en la manipulación de carga.
  • Tanto el sensor del velocímetro, como el imán que se coloca en un radio de la rueda delantera los puedes fijar con unas gotitas de cola de contacto, sobre todo si tu bicicleta monta radios planos. Con esta solución consigues una estética mucho mejor.
  • Casi todas las horquillas tienen algún apéndice o rebaje en las punteras para evitar que la rueda se salga accidentalmente si se aflojase en cierre. Si eres consciente de que siempre revisas los cierres antes de emprender la marcha, puedes eliminar estos topes con una lima o sierra pequeña y disfrutar de mucha mayor comodidad y rapidez cuando tengas que sacar la rueda delantera (por ejemplo, para arreglar un pinchazo en una marcha).

limar

Sillín y tija

  • Los sillines de piel natural reviven cuando los untamos con cualquier crema hidratante de cosmética (una de marca barata sirve perfectamente), en especial después de haberlos sometido a la acción del agua o barro.
  • Algunas marcas de sillines disponen de modelos con elastómeros que resultan más confortables. Después de un cierto tiempo de uso la acumulación de suciedad entre los elastómeros y la carcasa del sillín hace que cruja rítmicamente a cada pedalada.

Para quitarle este molesto ruido lo desmontaremos completamente (hay instalados varios tornillos en su parte inferior) y, después de lavar cuidadosamente todas las piezas plásticas y metálicas, lo volveremos a ensamblar poniendo previamente vaselina neutra en todas las partes móviles.

 

 

  • Algunas tijas de carbono tienden a patinar en el tubo de sillín. Rociando el tubo con una bebida de cola –dejándola secar totalmente antes de volver a introducirla en la bici- conseguimos que se transforme en viscosa y se pegue a la abrazadera.
  • Hemos comprobado que en el interior de las tijas de mayor diámetro (las hay de más de 30 milímetros) cabe una cámara de repuesto.

 

El bidón de agua

  • Y terminamos esta primera tanda con tips para evitar averías en la bicicleta con una recomendación y un truco sobre algo que no nos debe faltar, sobre todo con buen tiempo: el bidón de agua. Cada poco tiempo limpia el bidón a fondo depositando en su interior una cucharada de lejía, otra de vinagre y el resto de agua. Después de mantenerlo así 30 minutos lo aclararemos con agua abundante.

Para suciedad incrustada, llénalo por la mitad, introduce una cucharada de garbanzos y agítalo enérgicamente. Al chocar los garbanzos con las paredes se desincrustan la suciedad más adherida.

  • Durante el verano puedes mantener muchas horas la bebida fría metiendo varios cubitos de hielo dentro del bidón.

50 tips para evitar averías en la bicicleta (y truquitos para salir del paso): bidón

 

También lo puedes poner en el congelador, pero entonces no lo llenes para poder meter algo de líquido que nos permita beber mientras se descongela el resto.

  • Un bidón viejo nos puede servir de caja de herramientas improvisada. Sólo tenemos que cortarlo (cuanto más arriba mejor) y, calentando una de las dos partes resultantes, conseguir que encaje a modo de tapa. El cierre lo puedes fabricar con un anillo de goma sacado de una cámara de aire de coche.

Esta improvisada caja de herramientas la puedes transportar en el segundo portacacharras de tu bicicleta, un lugar ideal para transportar el chubasquero.

¡Próximamente la segunda parte! 🙂

 

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